Ágora
Inconsciencia y anonimato del error
(16:31 14-05-2008)  |  Comentarios [0]  | Imprimir
Nadie duda de la potencia y autoridad del error humano como herramienta y fuente rica de aprendizaje. Sabido es que la excelencia es la otra cara del error, que la innovación y la creatividad no florecen en ambientes crispados y desconfiados que penalizan la comisión de equivocaciones.

Los niños, referentes ejemplares en la aventura de la educación, aprenden a hablar, a caminar, a manejarse por...

¡Madre, no hay mas que una!
(16:56 07-05-2008)  |  Comentarios [6]  | Imprimir
Este domingo una de mis hijas me pregunta: ¿papá, qué le has regalado a mamá? ¡Yo, nada! Papá, es el día de la madre, ¡que desastre eres! Le contesto: habrá que preguntaros a ti y a tus hermanos, es vuestra madre. En esas apareció el benjamín de la casa con su regalo, todos suspiramos aliviados. Esta anécdota familiar me anima a consagrar este blog a la figura de la madre, un personaje irrepetible....

La magia del papel en blanco
(10:18 23-04-2008)  |  Comentarios [3]  | Imprimir
Me van a disculpar que el blog de esta semana lo escriba en mi calidad de profesor. El sábado pasado concluyó felizmente el programa Master para 56 alumnos. Tuve el privilegio de darles las dos últimas sesiones.

Dentro de mi curso de self-management les pedí que escribieran sobre cualquiera de los asuntos abordados. Barra libre, bien fuera reflexiones sobre casos discutidos en clase, sobre lecturas...

Mens sana in corpore sano
(17:49 15-04-2008)  |  Comentarios [3]  | Imprimir
La semana pasada tuve la fortuna de coordinar en el IESE un seminario sobre self-management. La trama argumental giraba en torno a la admonición orteguiana: "Si quieres dirigir a los demás, impera sobre ti mismo".

Entre los ponentes invitados se encontraba el famoso cardiólogo Valentín Fuster. Pudiendo perfectamente ser un personaje engreído, se mostró como una persona afable, serena, cercana,...

Fronteras delicadas
(10:04 09-04-2008)  |  Comentarios [5]  | Imprimir
En ciertos lugares y circunstancias el ser humano se retrata a sí mismo.
El deporte -hay padres que llegan a niveles increíbles-, la mesa de juego -hay tramposos irredentos-, la conducción -la impaciencia se desata incontrolada-, desnudan a hombres y mujeres que, temporal y emocionalmente secuestrados, muestran sus vergüenzas y miserias.

Lo mismo ocurre con las empresas. Acostumbradas a lucir...